
Ángel Aparicio
Dirige una de las mayores comunidades de formación en automatización e IA del mundo hispanohablante.
Cumplimiento Art. 4 del AI Act
Programas de formación en inteligencia artificial diseñados por sector y por puesto, alineados con el Art. 4 del Reglamento europeo de IA (AI Act).
El Art. 4 del EU AI Act exige alfabetización demostrable en IA a toda persona que opere sistemas de inteligencia artificial en su puesto de trabajo. La norma está vigente desde febrero de 2025, aplica a empresas y a sus proveedores, y la responsabilidad de acreditarla recae en la organización empleadora.
Cumplir no es una declaración de intenciones: requiere formación documentada, con certificación nominal por empleado y trazabilidad frente a una posible inspección.
Y hay una segunda razón para formar al equipo ahora, más allá del cumplimiento: los equipos que usan IA con criterio en su día a día son, sencillamente, más productivos que los que la usan a ciegas o no la usan. La alfabetización en IA no es solo una casilla regulatoria — es la base de cualquier ganancia real de productividad con inteligencia artificial en la empresa.
La IA no se aprende viendo demos. Se aprende decidiendo qué hacer con ella en el puesto de trabajo, con los datos del puesto y bajo el marco regulatorio del puesto. De ahí los tres niveles de nuestro programa de formación en IA para empresas — una escalera de valor — y un criterio que los recorre todos.
En los programas presenciales y en los niveles avanzados, cada itinerario termina con un proyecto aplicado al puesto real del alumno, revisado por el claustro docente. No se aprueba con un test: se aprueba presentando algo que funciona en la organización. La transferencia al puesto no es un objetivo — es condición de paso.
Saber comunicarse con la IA forma parte de ese criterio. La diferencia entre quien la usa con criterio y quien la usa a ciegas no está en el modelo: está en cómo se le pregunta, cómo se evalúa lo que devuelve y cuándo conviene no usarla. Esa competencia atraviesa los tres niveles.
Tres niveles. Un solo examen: que lo aprendido se aplique el lunes siguiente.
Toda formación en IA para empresas empieza con un diagnóstico — qué sabe el equipo, qué necesita, qué hueco hay entre ambas cosas — y termina con un acompañamiento posterior a la última sesión. Entre las dos, cuatro momentos.
Cada programa se construye sobre el diagnóstico, no sobre una plantilla. Lo que cambia entre clientes: temario, duración, formadores, qué perfiles reciben qué contenido. Lo que no cambia: que la formación entra por el flujo real de trabajo del área, no por una abstracción de manual.
Online, presencial o mixta. Sesiones en vivo con claustro docente asignado al programa. El criterio de elección no es la comodidad logística — es la densidad cognitiva por hora. Algunas competencias se aprenden a distancia; otras necesitan estar en una sala.
No medimos la “satisfacción del alumno” como métrica principal — la medimos, pero no decide. Lo que decide es la transferencia al puesto. Usamos el modelo Kirkpatrick en sus cuatro niveles: reacción, aprendizaje, comportamiento y resultado. Lo que no se mueve a comportamiento vuelve a revisión.
Certificación nominal que documenta el cumplimiento del Art. 4 del EU AI Act por alumno. Después, tres meses de acompañamiento: tutoría programada, revisión de los proyectos puestos en marcha y ajustes sobre la marcha. Lo que se aprende sin uso, se olvida.
Un programa es la combinación de tu nivel con tu sector y tu puesto. No es un menú cerrado: la IA aplica a cualquier sector y a cualquier función — estos son solo ejemplos.
Esto no es un menú de 126 cursos. Es un sistema de formación en IA que se compone según el caso de cada empresa.

Dirige una de las mayores comunidades de formación en automatización e IA del mundo hispanohablante.

Empresario en activo. Ha construido y hoy dirige 10 empresas rentables en distintos sectores. Aporta el pulso de quien toma decisiones empresariales en primera persona.

20 años en marketing y operaciones — primero en McCann, Publicis y Havas; después, al frente de su propia consultora.

Especialista en sacarle a cada modelo de IA su mejor versión. Ha formado a más de 1.500 profesionales en más de 15 sectores.